lunes, 15 de diciembre de 2014

Lecturas

Que tanto se puede leer en la vida... mucho, mucho, mucho... y tanto más aún...
Comencé a tomar el gusto por la lectura desde que era pequeña y he leído de todo un poco y siendo casi "autodidacta" por eso he leído pocos clásicos y no muchos autores "doctos". Leía lo que me llamaba la atención, por eso en mi adolescencia  leí mucho, pero libros serios no muchos,  solo los que me dieron de tarea en el liceo. De resto, mucha literatura romántica, alguna sin pena ni gloria.
Como viví en el extranjero por un lapso de 10 años, los cuales fueron interrumpidos por viajes de ida y vuelta  dos veces, por lo que no pude conservar toooodos mis libros, solo unos pocos que pude llevar en la maleta. Una vez fijada  estadía definitiva en mi país, empecé a comprar y guardar para tener mi biblioteca.
Mi marido resultó también ser un lector, así que hizo su aporte al patrimonio hogareño  y hoy, después de 20 años juntos y varias mudanza(imaginen el  caos cada vez que había que embalar los libros)  hemos logrado instalar la biblioteca en la mansarda de la casa.
No solo tenemos libros, sino juegos, revistas, comic y la colección de muñequitos de comic y películas.
Y seguimos juntando, en el living tenemos una biblioteca de un cuerpo, un revistero y una mesa de living llena de revista y libros.
Mis hijos por su parte en sus dormitorios tienen sus libros y comic.
Y nosotros tenemos acumulados varios libros en nuestros veladores.

Somos de los que juntamos y guardamos libros, creo que casi nunca hemos botado o regalado alguno (donado tal vez) pero entregar un libro así porque sí para hacer espacio, no, no lo hemos hecho.
Los libros siempre han sido importantes para mí.
En mi dormitorio siempre los he tenido ordenado, claro que de diferentes formas: por autor, por mis favoritos, por los no tan favoritos, infantiles, juveniles, etc.
Ahora con una biblioteca como tal, últimamente he elegido ordenarlos por mis favoritos, mis regalones. Los cuido y trato de mantenerlos como nuevos, sobre todo si son de una edición cuidada y tapa dura, pero en general el cariño que les tengo es por su contenido, por la lectura, no por la fachada.
Confieso que últimamente he descuidado un poco ese orden, pero siempre me hago un tiempo para reordenar y reclasificarlos (es una manía).Por ahora estan ordenados por comic, los de mi marido, los míos:mis  favoritos y los no tan favoritos, los juveniles e infantiles.
En vacaciones tendré que re-organizar para que puedan guardarse los libros de mis hijos, para que tengan espacio para los nuevos que llegaran... tanto míos como los del resto de la familia. Digo míos, porque en general mi hijo y mi marido son mas coleccionistas de comic. Mi hija mezcla de todo un poco.

De muestra unas fotos de nuestra biblioteca.