miércoles, 10 de agosto de 2016

Reseña: El gato que venía del cielo - Takashi Hiraide



Resumen:

Una casa y un jardín tocados con la gracia de una belleza de otro tiempo. Una pareja que se refugia en su nueva vida lejos de la agitación de Tokio. Un gato enigmático que entra de improviso en su cocina y decide adoptarles como dueños, convirtiéndose en el centro de una intriga sutil.

FICHA TECNICA:
Título original:  猫の客 [Neko no kyaku] Nº de páginas: 160 págs. Editorial: ALFAGUARA

OPINIÓN PERSONAL:

Los protagonistas de la historia  son un pareja joven de  profesionales que deciden independizarse dejando de trabajar para una editorial y se trasladan a una casa que está cerca y a la vez lejos de la ciudad, la que está ubicada en un pabellón que tiene otra viviendas en el terreno y mucho jardín, árboles, flores. El gato que venía del cielo en este caso CHIBI, es un gato que aparece en la vivienda de esta pareja y que proviene  de la casa de los vecinos, Chibi los visita a diario y la pareja  va encariñándose con él.

Bien lo he dicho en muchas oportunidades, que mis reseñas son una opinión muy personal de los libros o novelas que leo, no es una crítica  porque no soy una profesional ni literata, solo una mera lectora. 
A este libro le  tenía  muchas ganas porque había leído su sinopsis, por su portada que es tan bonita que invita a comprar el libro (hipnotiza hay que tener cuidado), por las (buenas) opiniones y críticas, por tratar sobre  un gato (no soy animal lover pero mi hija me ha transmitido cierta pasión por los gatos)  y además por estar escrita por  un autor japonés, pero admito que se me hizo cuesta arriba básicamente por un tema cultural relacionada con la forma de ser, de ver, de andar, de vivir de los japoneses.
Yo diría, sin conocer profundamente la cultura asiática (solo he visto doramas, animes y/o películas  asiáticos y también  he leído mangas)  que esta es una novela muy, pero muy  japonesa, una novela diríamos que minimalista.

Es una novela bastante corta (160 pág.)  y  aún cuando su lectura se me hizo lenta, diría que tiene la delicadeza y la cadencia a un ritmo oriental al describir los eventos cotidianos, ese modo de moverse a través de las cosas en forma pausada, lenta, contemplativa, lo que ralentiza la historia, pero en todo caso lo leí en un par de días y no se me hizo tan cuesta arriba. 
Ahora bien, también lo leí con interés y curiosidad pensando que en algún momento ocurriría “algo” pero no es así. La historia nos cuenta sobre   personas, lugares y cosas, eventos,  algunos pasajes son muy  descriptivos, detallistas (y aun así  me costó  visualizar por ejemplo  los terrenos de la mansión, la casa de huéspedes,  el jardín, los árboles, las flores, el paisaje, los detalles…)

Se habla que es una novela lírica, con descripciones poéticas, y es por eso que aclaro que no soy crítica o literata, porque me costó encontrar la poesía o el lirismo en esta historia “pequeña” 
¿Quizás su historia tan  íntima es lo que la hace poética…? 
¿Quizás no encontré poesía porque  hay mucha descripción y detalles arquitectónicos sobre las viviendas, el jardín,  pero muy poco de Chibi? 
¿Quizás ese lirismo está en la cotidianidad de la rutina diaria que se describe?

Chibi es un gato que aparece y desaparece y nunca se explica cómo, cuando, donde, o porque… Hay actitudes como la de  los dueños del gato que quedan sin explicación ¿Por qué se enojaron, cual es la razón? He de quedarme con las elucubraciones de los protagonistas… creo que mi mayor conclusión es que Chibi demostró ser  un gato como todos y que  estos sean  occidentales u orientales  son  muy iguales…

No recomiendo su lectura la que finalmente  se me hizo poco interesante(no tengo alma de poetisa), aunque  si creo que esta es una buena novela para quienes ya han leído libros de escritores asiáticos y les gusta, para  quienes entienden bien la su cultura, y por sobre todo que les guste  los gatos, quizás ellos puedan ver la poesía en este relato. 
Si bien tengo un poco de “barniz cultural” y logro entender algo de los japoneses (su forma de ser o de ver las cosas, su cultura milenaria, etc.) y me gustan los gatos, no  soy contemplativa ni poética, tampoco una catlover, y es por eso que  esperaba algo mas, esperaba que al leer pudiera sentir la “magia” , la poesía, el sentimiento, la emoción, la intriga sutil  o algo … sentir  algo porque la historia   prometía algo maravilloso, pero la verdad es que si bien no me aburrió, si  me dejó un tanto  decepcionada y algo indiferente, mis sentimientos  quedaron casi inamovible, no me llegó al corazón...

Finalmente me preguntó ¿realmente Chibi venía del cielo...?

2,5/5