jueves, 28 de abril de 2016

Reseña: La gente feliz lee y toma café - Agnes Martin-Lugand

Sinopsis:
Tras la muerte de su marido y de su hija en un accidente, Diane lleva un año encerrada en casa, incapaz de retomar las riendas de su vida. Su único anclaje con el mundo real es Félix, su amigo y socio en el café literario La gente feliz lee y toma café, en el que Diane no ha vuelto a poner los pies.
Decidida a darse una nueva oportunidad lejos de sus recuerdos, se instala en un pequeño pueblo de Irlanda, en una casa frente al mar. Los habitantes de Mulranny son alegres y amables, salvo Edward, su huraño y salvaje vecino, que la sacará de su indolencia despertando la ira, el odio y, muy a su pesar, la atracción. Pero ¿cómo enfrentarse a los nuevos sentimientos? Y luego, ¿qué hacer con ellos?

OPINION PERSONAL: 

Compré esta novela sin haber leído ni reseñas ni sobre la autora, me llamó la atención el título y la sinopsis.
La nove a me gustó bastante. 

Para empezar diré que la novela podría dividirse en dos partes.
París:Nos cuenta  la historia de Diane  y su terrible pérdida: su hija de 5 años Clara y su marido Colin mueren en un accidente de auto.

"Hoy, como desde hace un año, el silencio reinaba en nuestro piso. Ni música, ni risas, ni conversaciones sin fin."

Debo decir que empaticé mucho con la protagonista a través de su sufrimiento ante la muerte de su esposo e hija.  La novela en esta parte de la historia está bien contada, no es cursi  ni sentimentaloide, nos narra el dolor de Diane de manera sobria y sencilla, algo que me gustó mucho, esta vendría siendo como la primera etapa de la novela,en como Diane lleva su duelo. No hay un afán de moralizar sobre el tema, ni tampoco de ser una guía de autoayuda para superar el dolor, al contrario lo encontré racional y emotivo a la vez la forma de contar  la tragedia y como la va viviendo Diane .

"Sentada en el escritorio de Colin, frente a un atlas, recorría con la mirada un mapa de Irlanda. ¿Cuál era la forma correcta de elegir mi propia tumba a cielo abierto? ¿Qué lugar podría traerme la paz y la tranquilidad necesarias para quedarme a solas con Colin y Clara? No sabía absolutamente nada de aquel país, me sentía incapaz de elegir un punto de aterrizaje, así que acabé cerrando los ojos y apoyando el índice al azar sobre el papel.Entreabrí uno de mis párpados y me acerqué. Retiré el dedo y abrí el otro ojo para descifrar el nombre. La suerte había decidido el pueblo más pequeño posible, la letra apenas podía leerse sobre el mapa. «Mulranny.» Me exiliaría en Mulranny."
La segunda parte.
Irlanda:  es cuando Diane se va a vivir a ese país, especificamente a un pequeño pueblo Mulranny  para intentar superar su dolor y también para superarse a sí misma. Si bien sigue sumida en la depresión, su vecino le dará una nueva esperanza para entender que la vida sigue. En esta segunda parte  la narración es mas amena y ligera, tiene pasajes mas divertidos y con tintes románticos, a pesar que el duelo de Diane y su dolor sigue presente, pero si debo admitir que  algunos pasajes me parecieron como de típica novela romántica al estilo Harlequín,  pero solo en algunos pasajes y que es cuando creo que la novela pierde un poco su norte, el que finalmente vuelve a su ritmo una vez que la parte “romántica” decanta, y vuelve al let motiv que tuvo Diane para irse a vivir a Irlanda.

No es una novela de amor romántico, pero si nos habla del amor … No me habría gustado tanto de ser una novela de romance, porque en este caso habría resultado un poco frívolo si Diane luego de casi dos años de duelo conoce a un tipo, se enamora y se olvida de su dolor, esto me habría disgustado. Creo que la novela tiene un final lógico, aunque no es el que yo esperaba.
Toda la novela tiene una atmósfera de nostalgia y melancolía, de  tristeza, pero no es una novela depresiva. Nos habla de esperanza y superación personal. En mi caso debo admitir que empecé leyéndola con mucha pena y  varios pasajes los leí con un nudo en la garganta… y  si, también lagrimeé otro poco… no sé si estoy sentimental, o es que de alguna manera empaticé mucho con Diane (ponerme en su lugar …tengo marido, dos hijos, etc)… 

"Tumbada en la arena, miraba fijamente el mar embravecido; la lluvia martilleaba mi rostro, el viento y la arena lo azotaban. Quería dormir, para siempre, sin importar dónde."

Es una novela con un tema duro, trágico, pero que está contado de una manera bastante sencilla, directa, en un lenguaje fresco, ameno, que trata el tema con delicadeza sin caer en excesos ni cursilerías.
Es de esas novelas en las que uno o más personajes te dan vueltas y los piensas, te gustan como son.
Los  personajes principales Diane y Edward me gustaron mucho (a pesar que él es un patán en principio) y los secundarios están ahí en su justa medida, el mejor de ellos  fue Félix el amigo –socio gay de Diane, algo estereotipado, pero un encanto. 
Es una novela corta que me leí casi de un tirón, no decae la trama ni el ritmo (ni siquiera en esos pasajes telenovelescos). El final de la novela es un poco abierto porque en el fondo queda casi a la imaginación del lector, lo que en principio no me gustó, pero luego lo encontré razonable, creo que este final "abierto" es el que tiene que ser.
Una lectura que me lleva a la reflexión, después de una tragedia tan grande ¿es posible volver a sentirse pleno y a gusto con la vida ? o al menos volver a disfrutar de placeres sencillos... ¿se puede?  ¿como se sobrelleva una pérdida tan grande?¿como rehacer la vida?...
ah! y sobre el título, debo decir que si bien se hace mención a la lectura es poco lo que se habla de ella en la historia, Diane toma mucho café, fuma demasiado y no es feliz. El título es el café literario que administraba en sociedad con Félix, regalo de su marido, el que deja de lado una vez que ocurre la tragedia, pero que también es finalmente donde se refugia cuando decide volver a Paris.

"...el cielo azul seguía estando allí arriba, sonreí cerrando los ojos. Era simplemente capaz de disfrutar de los pequeños placeres sencillos"

Al terminar la novela leí otras reseñas y hay sentimientos encontrados con los lectores, entre que no les gustó, otros que ni fu ni fa y otros que les gustó, yo estoy entre estos últimos a pesar de las muchas falencias de la novela.
No le pongo más puntaje por ese tinte dulzón y telenovelesco que hubo en algunos pasajes y  porque además como es una novela corta (163 páginas de historia)  quizás faltó hincar el diente en algunos aspectos y dejar de lado en otros,  para que fuera una lectura redonda, pero aún así a mi me gustó.
También tengo intención de leer mas adelante otras de las novelas de esta recién descubierta escritora francesa, y ver si mejora la calidad literaria de sus historias.

3,5/5

Sobre la autora: 
Agnès Martin-Lugand (1979) es psicóloga clínica y durante más de seis años trabajó en el campo de la protección de la infancia en Rouen (Francia). Después de enfrentarse a numerosas negativas por parte de las editoriales decidió autoeditar en Amazon La gente feliz lee y toma café en diciembre de 2012. Rápidamente su novela alcanzó los primeros puestos y fue el primer caso de autoedición contratado por una editorial tradicional en Francia. Los derechos han sido vendidos a dieciocho países y próximamente será adaptada al cine en una coproducción internacional.