viernes, 27 de febrero de 2015

La apiladora de libros

Confieso que me he estoy convirtiendo en una acumuladora... ¿O libroadicta?

Sí, desde hace meses me impulsa la manía por bajar e-book, comprar, obtener, acumular, conseguir, obtener para  guardar,  y apilar libros…que no leo.
Bueno, leo algunos por e-book y en papel, pero no todos los que adquiero y que quiero leer.
Tengo que pasar por cualquier librería o venta de libros usados de la calle  que se me cruza en mi camino para ver, revisar, tocar, oler, mirar...acariciar portadas y páginas... y me baja esa manía compulsiva por comprarlos, sobre todo si están en oferta.
Siempre he sido lectora, por lógica tengo muchos libros acumulados, comprados, guardados en casa, pero siempre los había leído, no como ahora que los tengo…apilados…
Y no solo libros, sino revistas y comic...
Ven a que me refiero.
 ¿Me estoy convirtiendo en  una acumuladora? ¿Por qué esta manía de apilar?
Por un factor preponderante e imposible de detener: TIEMPO.

Porque no hay o no encuentro ese tiempo y espacio en mi rutina diaria para leer. Y a ello contribuyen  muchos factores.
A riesgo de aburrir, me explico.
Me levanto a las 6 am, ducha, preparar colaciones, vestirme y salir con la familia para dejar a los niños en el colegio, mi marido y yo cada uno a su oficina.
Llegó a la oficina a tomar desayuno, enciendo el computador y me dedico a terminar trabajo atrasado, si lo hay, leer las noticias, revisar correos, leer apuntes y blogs. Antes de las 9 am, dejar limpio el escritorio, limpieza dental y a recibir público con buen ánimo y  así toda la mañana, si hay un espacio libro digo libre es para ir al baño, o a tomar una colación, revisar mensajes y redes sociales  del celular  (generalmente este espacio no es mas de 10 minutos). Almuerzo entre las  2 a 3 pm. A veces hago mi colación en 20 minutos y salgo a tomar aire, a hacer compras o pagar cuentas.
De vuelta al trabajo entre las 15 a 16 pm.  Hago el trabajo administrativo para ir saliendo a las 17 pm. Si es necesario paso al supermercado,o me junto con alguna amiga en un café, o hago algún trámite pequeño, sino directo a casa.
Debo decir a esta altura que siempre llevo un libro conmigo (Ahora estoy leyendo “El cumpleaños secreto” de Kate Morton.)
Si tomo un colectivo (taxi que lleva 5 pasajeros) y que priorizo porque es mas rápido, quedo tan incómoda que no me es posible sacar mi libro. Si tomo bus  el viaje a casa puede durar de 10 a 20 min  y ahí si tengo oportunidad de leer. Generalmente avanzo con mi lectura con este viaje.
Llego a casa a preparar y guardar el almuerzo para el día siguiente, merendamos con mi marido mientras vemos alguna serie de tv que hemos dejado previamente grabada o bajada de internet.
Veo las redes sociales, me pongo al día en los comentarios, junto puntos en candy crush y Line play, converso con mis hijos y llega la hora de preparar cena. Entre acostar a los niños que aunque están grande igual dan jugo con la ropa, los libros, la limpieza, la comida, etc. Con mi marido vemos alguna otra   serie corta nuevamente y de ahí no sé como ya me han dado más de las 10 pm y trato de leer algo para dormirme por lo menos antes de las 11.30 pm, pero no siempre me resulta.
Ayer jueves 24 por ejemplo, mi trabajo no me dio respiro, solo "descanse" para hacer mi colación. Y la tarde fue igual, ni un momento de relax por lo quedé super agotada. Me fue a buscar una amiga a la oficina para tomar  un café y conversamos de todo hasta las 8pm y de ahí a casa.
Tomé el bus intencionalmente solo para poder sentarme y leer un poco, en colectivo habría llegado más temprano a casa, pero no habría tenido tiempo de sumergirme en la lectura.
Llegué a casa muy agotada, cené, vi los quehaceres para el día siguiente (algo mínimo) y me acosté, revisé algo en las redes sociales y me dormí. Si no es por el viaje en bus, habría sacado a pasear en mi cartera el libro en el día de ayer.
He ahí un resumen de mi semana de lunes a viernes. Sábado y domingo es dedicado a la familia (marido y dos hijos, juntos y por separado también) a la casa, paseos, visitas, ver tv o películas y cuando  puedo en algún rato leo (el periódico, una revista, el libro de turno) pero las actividades son muchas para dos días, a veces solo quiero dormir hasta tarde o una larga siesta porque el cansancio de la semana se nota cuando llega el viernes en la noche…
Y esto: la rutina, el diario vivir, el trabajo, la familia y el tiempo que pasa taaaaan rápido, me juegan en contra para mis espacios de relax y de lectura…
De ahí que llevo apilando libros desde hace dos años (sin contar que en el año 2013 tuve un bajón por depresión y no leí nada en todo ese año… que triste…)
Pero este año espero tener y hacerme el tiempo porque es mi intención es leer… y para eso ya he preparado agendas, reloj alarma, organizando toda una contingencia para buscar al menos media hora para la lectura.
¿Por qué tanto lío por leer se preguntarán?
Porque leer para mí es un escape, es viajar, es sentir emociones, es ser otras personas. No pude ser actriz para tener otras vidas, pero los libros compensan esta faceta, leo en forma continua desde los 10 años, los libros forman parte de mi vida, quiero emocionarme como lo hacía antes, leer para entretenerme, para aprender, para "viajar" con la imaginación . Leer es una necesidad y cuando no lo hago me siento algo mustia y melancólica…
Mi meta es desde hoy dejar de ser una acumuladora de libros… 

Y me despido, a través de la puerta de mi oficina (es de vidrio) veo el público llegar… pero que importa ¡¡¡HOY ES VIERNES!!!